MENÚS PARA PACIENTES CON DIABETES

Una dieta saludable consiste en una amplia variedad de alimentos que ayuda a crecer a tu cuerpo y lo mantienen en buenas condiciones. Debe contener todos estos nutriente proteínas, grasas carbohidratos, vitaminas, minerales, fibra y agua. Es recomendable tomar tres o cuatro comidas diarias y evitar los tentempiés. Si los comes, conviene que sean pobres en azúcares simples y ricos en carbohidratos (alimentación sana).
Carbohidratos.

Tu alimentación sana debe contener muchos carbohidratos ya que son la principales fuente de energía para tu cuerpo. Se encuentran en el pan, cereales, pasta, papas, arroz, legumbres, granos, frutas y verduras. La mayoría de los carbohidratos son almidones o azúcares. la celulosa en una carbohidrato indigerible, pero de gran ayuda para digerir otros alimentos. cualquier exceso de carbohidratos en la dieta es almacenado por el hígado y los músculos, y pasa a emplearse en emergencias como el ejercicio o el ayuno.
2. Fibras.
El organismo no puede digerir la fibra, pero ésta es necesaria porque ayuda a producir heces abundantes y blandas, de modo que puedan pasar fácilmente por el intestino. ello previene el estreñimiento y determinadas enfermedades intestinales. algunos especialidades, incluidas las del corazón. la mayor parte de la fibra se halla en frutas, verduras y cáscaras de cereales. son buenas fuentes de fibra los copos, las legumbres, el pan integral y el salvado.
3. Vitaminas

las vitaminas no pueden ser producidas por el cuerpo y deben tomarse en la dieta. Se divide en dos grupos: solubles en grasa (A,D,E y K) y solubles en agua (C y B). Las primeras se encuentran en el pescado y en el queso. la vitamina A es vital para la vista, la D para el esqueleto, la K para la coagulación de la sangre. Las vitaminas solubles en agua se encuentran en las verduras de hoja y la fruta, y favorecen la digestión de los alimentos.
4. Grasas
Las grasas como los carbohidratos, son fuente de energía. Si comes igual peso de grasa y de carbohidratos, obtendrás más energía de las primeras. el exceso de grasas se deposita debajo de la piel o alrededor de los órganos.
Hay dos tipos de grasas: saturadas, provenientes de alimentos de origen animal (mantequilla, etc.), e insaturadas, de origen vegetal (aceite de oliva, nueces, etc.) Las segundas son mejores, ya que las saturadas guardan relación con ciertos trastornos del corazón.
5. Proteínas

En la dieta (alimentación sana) es necesario que haya una moderada aportación de proteínas, ya que ellas construyen las células y tejidos. También forman enzimas (sustancias que regulan las reacciones químicas del cuerpo), hormonas y partes de la sangre.
Las proteínas se hallan en el pescado, aves, carnes, leche y derivados, huevos, legumbres y frutos secos. Están formados por aminoácidos, cadenas químicas construidas para cumplir sus funciones específicas. para suministrar energía, las proteínas han de usarse como último recurso.
6. Minerales
El organismo no puede producir minerales, pero son fundamentales para la vida. Intervienen en el crecimiento en los huesos, el equilibrio del agua corporal, el control nervioso y muscular, y la producción de energía. la mejor manera de asegurarte de que tienes una buena aportación de minerales es comer los más variados alimentos. Los minerales que se requieren en mayor cantidad son: calcio, azufre, fósforo, sodio, cloro, potasio, y magnesio. Los restantes, aunque indispensables, se necesitan en muy pequeñas cantidades.
La cantidad de energía
La cantidad de energíaque se necesita para mantener estas funciones vitales se llama tasa metabólica basal. Esta tasa es diferente en cada persona y depende de muy diversas factores, entre ellos la composición del organismo. Las personas que son más musculosas (y que tienen por tanto menos cantidad de tejido adiposo) necesitan más calorías para mantener su tasa metabólica basal. los músculos consumen más calorías mantenerse que la grasa. El organismo acumula por término medio unas 1.500 calorías en el músculo y unas 300 en el hígado. Las calorías extra son almacenadas en el tejido adiposo, y se van consumiendo según los requerimientos del organismo. Si ingerimos más calorías de las que el organismo necesita, estas se almacenarán en forma de grasa. La capacidad del cuerpo humano para almacenar grasa es casi ilimitada. Las personas obesas son capaces de almacenar casi un millón de calorías en su cuerpo. Sin embargo es necesaria una cierta reserva de grasa, ya que es la principal fuente de energía para los músculos. Cuando el músculo pierde sus reservas energéticas, se utiliza la energía de las grasas.
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