MENÚS PARA PACIENTES CON DIABETES
El
parto es el proceso de dar a luz un niño y tiene lugar
en tres fases. La primera comienza con contracciones uterinas regulares de
frecuencia creciente, que presionan el saco amniótico hasta que el cuello del
útero (cérvix) está totalmente
abierto (dilatado). El fluido
amniótico lubrica el canal
cervical, facilitando el paso de la cabeza del feto.
En la segunda fase las contracciones del útero son más fuertes, los músculos
abdominales se contraen y ayudan a la expulsión del feto a través de la vagina.
El nacimiento del niño tiene lugar en esta fase en la cual el cordón umbilical
está todavía unido a la placenta y tiene que tratarse adecuadamente. La tercera
fase es la expulsión de la placenta después del nacimiento del niño. Un
embarazo a término se refiere generalmente al que da lugar al parto entre las 38
y las 42 semanas.
El
parto se divide en tres etapas:
1.
Dilatación del útero. Este periodo corresponde
a lo que llamamos borramiento y apertura del cuello, fase que procede al inicio del nacimiento propiamente dicho. La
dilatación va desde cero a diez centímetros de diámetro, momento en el que ya
no habrá ningún obstáculo para que tu bebé pueda descender a través de la
vagina. En el primer parto se necesitan bastantes contracciones para borrar el
cuello. En mamás que ya han dado a luz, el borramiento del cuello suele ocurrir
en las últimas semanas del embarazo.
2.
Periodo expulsión o Parto. Es el momento del nacimiento del bebé, éste se
desliza por el canal del parto y aparece por la vulva. La persona que en
ese momento te esté ayudando en el parto procurará que la salida al exterior de
la bebé sea suave y lenta: la cabeza, los hombros uno a uno y finalmente el
resto del cuerpo. A veces puedes ayudar tú misma con tus manos. Inmediatamente
después tendrás a tu hijo encima de ti, es un momento único, vuestro primer
cara a cara.
3.
Alumbramiento. Es el momento en que se desprenden la placenta, el cordón umbilical y las
membranas. Ello se consigue gracias a las últimas contracciones uterinas,
ayudadas ocasionalmente por la administración de ergóticos. Verás que el
personal médico esté a tu lado procede a examinar estas estructuras y comprobar
su integridad. Y finalmente el médico entrega al bebé a su madre.
Parto
en casa.
Antes de la extraordinaria era de la
tecnología médica, el parto era un asunto familiar que tenía lugar en la
privacidad del propio hogar. Pero antes de que las mujeres accedieran al voto,
o incluso se convirtieran en médicos, la población masculina tomó posesión de
la experiencia del parto y creó un estándar médico para el parto. Este estándar
médico implicaba el parto en un hospital. En un hospital el médico se siente
cómodo, rodeado por un equipamiento médico y por unos asistentes técnicos que
le ayudan en caso de emergencia. Aunque ola experiencia en el hospital es a
veces buena y necesaria para los embarazos de riesgo, algunas mujeres prefieren
el parto en un ambiente donde puedan sentirse cómodas, el hogar.



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