MENÚS PARA PACIENTES CON DIABETES
El pecho es una glándula que consiste
principalmente de tejidos conectivos y grasosos que dan soporte y protegen a
las áreas del pecho que producen la
leche. Ésta se produce en pequeños grupos de células conocidas como alvéolos y
viaja a través de ductos hacia los senos lácteos, que actúan como recipientes
de recolección. Estos senos se encuentran detrás de la areola, el área
pigmentada alrededor de su pezón.
El amamantar correctamente no tiene nada que
ver con el tamaño de sus pechos o pezones, ya que el tamaño de los pechos es
una característica hereditaria y está determinado por el número de células de
grasa que usted tenga. Los pechos aumentarán su tamaño con el embarazo y la
lactancia. El amamantamiento es un
proceso de oferta y demanda. Por lo tanto, entre más le de pecho a su bebé,
¡más leche producirá!
Anatomía del pecho femenino
Cada pezón tiene de 15 a 20 aperturas para que
fluya la leche. El pezón y la areola (el área oscura alrededor del pezón)
aumentan de tamaño y se oscurecen durante el embarazo. Esto puede ayudar a su
bebé a prenderse mejor gracias a un objetivo más claro.
Los pequeños chinchones en la areola se
conocen como Glándulas de Montgomery.
Producen un aceite natural que limpia, lubrica y protege al pezón durante el
embarazo y el amamantamiento. Este aceite contiene una enzima que mata las
bacterias, por lo que no se necesitan utilizar cremas para el pecho.
Cuando
su bebé está lactando, la acción de sus
mandíbulas y la lengua presionando hacia abajo en los senos lácteos crea una
succión que hace que la leche fluya de su pecho hacia la boca de su bebé.
¿Por
qué amamantar a su hijo?
1.
Porque fortalece el cariño entre
usted y el recién nacido gracias a las estrecha relación que se da con el
amamantamiento.
2.
El contacto físico (piel a piel)
el olor, la voz, el latido cardiaco, le recuerdan al infante la seguridad y
comodidad que tenía antes de nacer.



Comentarios
Publicar un comentario